AlfaBetaRETRO: Castlevania II: Belmont’s Revenge - Afinando el látigo

Castlevania II: Belmont's Revenge

Castlevania II: Belmont's Revenge, Acción

Lanzamiento: 

12-07-1991

Género: 

Acción, Plataformas

Plataformas: 

Game Boy
Publicado por el

Tras una entrega de la saga vampírica en Game Boy un tanto mejorable, Konami toma nota para ajustarse mejor a las expectativas.

Ninguna consola quiere quedarse sin las principales sagas de videojuegos que salen a la luz, y una portátil con la que puedes jugar en cualquier lugar, con menos razón. Aunque haya que hacer encaje de bolillos para paliar una menor capacidad técnica, como fue el caso de la Game Boy. Y pese a ello, la pequeña de Nintendo vio grandes juegos de grandes series en su catálogo. Incluida Castlevania, la saga de Konami protagonizada por el clan Belmont y el reincidente Drácula, que a vez por siglo tiene oportunidad de dar mal por todo el mundo hasta toparse con el látigo sagrado.

Eso sí, los inicios de Castlevania en Game Boy no fueron fáciles. O al menos, no tuvieron el relumbrón de sus entregas en otros sistemas. Castlevania Adventure presentaba a un nuevo Belmont, Christopher, un descendiente de Trevor Belmont que tomaba la responsabilidad de blandir el Vampire Killer y partir en busca de Drácula para devolverlo al inframundo de donde nunca debió salir. El problema es que carecía de algunos de los elementos que definen a la saga desde sus comienzos, y además, pecaba de una cierta lentitud. 

En el caso de su secuela, Castlevania II: Belmont's Revenge, Konami vuelve a traer a la palestra a Christopher como ya hiciera en NES con la segunda aventura de Simon Belmont. Con una resurrección de Drácula antes de tiempo, saltándose el reglamentario siglo de letargo y además usando como vehículo a un nuevo Belmont sobre el que pesa una maldición y que corre el riesgo de ser poseído por el mismo poder al que está destinado destruir. 

Quince años después de que derrotara a Drácula e hiciera desaparecer de nuevo la fortaleza Castlevania, Christopher Belmont ha de volver a tomar el látigo sagrado para acudir en ayuda de su hijo Soleiyu Belmont, quien tras la ceremonia en la que se le designa como nuevo cazavampiros desaparece por las artes del conde. Su plan es aprovecharse de los poderes del joven Belmont para adelantar su resurrección y volver a materializar Castlevania. Pero esta vez, como parte del plan, invoca primero otros cuatro castillos centrados en distintos elementos desde donde acumular poder. La misión de Christopher es recuperar a su hijo, impedir que Drácula recupere su poder y devolverlo a su letargo.