Análisis de Crisis en el planeta de los simios VR - Simio mata humano

Crisis on the Planet of the Apes

Crisis on the Planet of the Apes, Acción

Lanzamiento: 

03-04-2018

Género: 

Acción, Aventura

Plataformas: 

PlayStation VR, PS4, PC
Publicado por el

FoxNext Games nos trae una nueva aventura para la realidad virtual, esta vez enmarcada en la popular franquicia cinematográfica El planeta de los simios.

El pasado mes de noviembre llegaba a PlayStation 4 Planet of the Apes: Last Frontier, una aventura interactiva ambientada en el universo del Planeta de los simios, concretamente en el de sus últimas películas. El videojuego formaba parte de la iniciativa PlayLink, que englobaba una serie de lanzamientos que podían jugarse tanto en solitario como en compañía de otros jugadores a través de sus respectivos smartphones.

Esta vez, la famosa saga cinematográfica aterriza en el dispositivo de realidad virtual de Sony y también en ordenadores mediante Oculus Rift y HTC Vive. En lugar de poner el foco en la historia, Crisis en el planeta de los simios VR opta por poner a disposición del jugador un shooter en primera persona en el que el usuario encarna a uno de los simios protagonistas, que debe revolverse contra sus captores humanos y escapar de sus garras antes de que sea demasiado tarde para su especie.

El título, desarrollado por el equipo de Imaginati Studios, está ya disponible y no hemos perdido la ocasión de jugarlo con PlayStation VR, un dispositivo para el que puede adquirirse por un precio recomendado de 14,99 euros en su versión digital. Por tiempo limitado, no obstante, los suscriptores del servicio PlayStation Plus tendrán la oportunidad de añadirlo a sus bibliotecas por solo 10,49 euros, un precio muy razonable teniendo en cuenta el tipo de experiencia que es Crisis en el planeta de los simios VR.

Crisis en el planeta de los simios VR traslada la acción cinco años después de que la epidemia que ha asolado a nuestro planeta, conocida mundialmente como la gripe simia, haya causado estragos entre la población. Los simios se han vuelto mucho más inteligentes y la humanidad, asustada ante las consecuencias, los ha encerrado en instalaciones científicas y militares en busca de una cura que logre revertir la situación. Lamentablemente para ellos, el protagonista no está dispuesto a quedarse en su jaula y hará todo lo posible por escapar junto a sus compañeros primates.

Esta es, en resumidas cuentas, la premisa del videojuego desarrollado por Imaginati Studios, en el que la historia no es más que un mecanismo capaz de sostener las secuencias de acción. Tanto es así que, durante las fases más narrativas, el jugador no es más que un mero espectador de la trama a la espera de que llegue el momento de empuñar un arma de fuego con la que enfrentarse a los enemigos. No en balde, nos hallamos ante un shooter en primera persona que trata de exprimir al máximo las posibilidades de la realidad virtual.

No obstante, lo hace con algunas diferencias significativas en comparación a otros videojuegos similares que hemos podido probar a lo largo de los últimos meses. Tal es rango de movimientos necesario para jugar que, desde los primeros compases, se nos somete a una exhaustiva configuración más allá de la habitual calibración del casco de VR. Puesto que es imprescindible disponer de PlayStation Move además de PlayStation VR, los responsables del título nos invitan a llevar a cabo una serie de gestos que determinen el área de juego, mucho más amplia que en anteriores ocasiones.

Y es que, además de disparar, el usuario tendrá que moverse como un auténtico simio en numerosas ocasiones, debiendo disponer de un espacio lo suficientemente extenso para maniobrar sin que ningún obstáculo le moleste. Afortunadamente, los desarrolladores nos presentan todas estas mecánicas en un tutorial inicial que repasa los movimientos básicos y, de paso, sirve para comprobar si la calibración previa ha sido del todo satisfactoria. A riesgo de parecer demasiado insistentes en este sentido, es fundamental atender a la configuración para disfrutar de Crisis en el planeta de los simios VR en su plenitud.

En cuanto a la propia jugabilidad, la mecánica más recurrente es la de disparar contra los enemigos humanos, a los que podemos hacer frente con armas como la escopeta AR-15 o una ametralladora ligera, que cabrá recargar con municiones distribuidas por el escenario. En este sentido es muy importante atender a las coberturas que ofrece el mapa puesto que, como en Bravo Team, son la manera de atacar a los objetivos sin ser acribillados por el camino. Mientras una mano se apoya en la cobertura, la otra cumplirá la función de disparar a los militares que nos asedien en cada rincón de la instalación científica en la que arranca la aventura.

Dado que no existe ningún tipo de interacción con ítems ni rompecabezas de ningún tipo más allá de la prestablecida en las secuencias cinemáticas, en las que se desarrollará la trama sin que el jugador puede hacer más que atender a su alrededor, los responsables del videojuego han introducido otras mecánicas con la intención de sumergir al usuario en la acción. Para caminar, por ejemplo, los desarrolladores han descartado la teleportación que tantas veces hemos visto en el ámbito de la realidad virtual para optar por una alternativa de lo más exigente a nivel físico.

También como en Bravo Team, el escenario dispone de varios puntos de avance debidamente señalizados, esta vez con la silueta del simio protagonista. En lugar de viajar instantáneamente a esas posiciones tras señalarlas, esta vez cabe orientarse hacia ellas e iniciar una caminata hacia el lugar en cuestión. El jugador debe mover los brazos, a la velocidad deseada, como si de un primate se tratase para llegar al punto deseado. Es él el que marcará el ritmo, por lo que en este sentido se nos proporciona cierta libertad que en otros juegos no existe.

De manera similar cabrá enfrentar los salientes por los que el protagonista puede trepar por el escenario hacia posiciones superiores. Nuevamente, PlayStation Move será vital para mover los brazos al son del simio y alcanzar cada cada agarre, que Imaginati Studios marca en color azul para facilitar la labor del usuario. Aunque la idea es acertada y funciona considerablemente bien si la calibración ha sido satisfactoria, lo cierto es que supone un desgaste físico considerable que probablemente no sea del gusto de todos.

Sea como sea, el videojuego nos mantendrá entretenidos poco menos de tres horas en una aventura de acción especialmente dirigida a los seguidores de la saga y, en general, a cualquier aficionado a los shooters en primera persona. Puede que Crisis en el planeta de los simios VR sea demasiado breve; sin embargo, resulta tan intenso que pocos exigirán más misiones una vez que la historia llegue a su fin. Teniendo en cuenta el precio es, además, un divertimento lo suficientemente elaborado para todo aquel que se decida a pagar por el videojuego y a disfrutar de esta experiencia de realidad virtual.

Javier Castillo