Análisis de Dynasty Warrios 9 - Revolución con honor

Dynasty Warriors 9

Dynasty Warriors 9, Acción

Lanzamiento: 

13-02-2018

Género: 

Acción, Hack and slash

Plataformas: 

PS4, Xbox One
Publicado por el

Una de las franquicias más conocidas del género Musou regresa con Dynasty Warrios 9, una entrega que apuesta por el mundo abierto con interesantes novedades.

Bienvenido a la Revolución de los Turbantes Amarillos. En el otro lado del campo de batalla está Zhang Jiao, al otro Cao Cao, al servicio del Emperador y con la misión de acabar con esta sublevación. Aunque la intención de este guerrillero sea noble, sus métodos están poniendo en serio peligro a la población de China que vive sumida en un estado de guerra constante con las consecuencias obvias: hambre, peligro y la conversión de ciudades en ruinas. Sin embargo, aunque este rival caiga, la estabilidad no está asegurada dentro de este territorio.

En este periodo tan convulso, los corruptos aprovechan para sacar tajada de este poder. Algo que llevará a que Cao Cao inicie su particular revolución para enfrentarse a estos gobernantes incapaces de volver sus ojos a los intereses del pueblo. Aquí arranca Dynasty Warriores 9, última entrega de esta franquicia del género Musou que nos traslada a los inicios conflicto de los Tres Reinos. Un juego en el que como siempre, la historia se mezclará con elementos de fantasía y por supuesto, repleto de acción para sumergirnos en intensos combates.

Aunque lo que más llama la atención de esta nueva entrega de la saga Dynasty Warriors es el tamaño de su mapa. Koei Tecmo ha incorporado a este nuevo título un gran escenario que es su seña de identidad. Ahora podremos disfrutar de misiones que nos llevarán desde los bosques de bambú en Chengdu hasta la Gran Muralla. En total se estima que son necesarias unas tres horas para poder cruzar de punta a punta todo este mapa, siempre que vayamos a caballo, por supuesto. También hay que destacar el dinamismo incorporado en este sentido.

Dynasty Warriors 9 toma nota de lo que vayamos haciendo conforme avanza la historia y los acontecimientos que sucedan tendrán su repercusión en el escenario. De igual forma, se incorporan ciclos de noche y de día, así como cambios meteorológicos. Aunque a decir verdad, esto no influye demasiado en la jugabilidad. Salvo que una batalla nocturna hace más difícil localizar el enemigo con nuestro arco, no hay más eco en nuestra partida. Siguiendo con el mapa, hay que destacar la incorporación de diversos sucesos aleatorios como por ejemplo el asalto de unos bandidos o un encontronazo con una manada de lobos. En cualquier caso, la solución es la misma: sacar la espada y empezar a repartir mandobles.

Por otro lado, el mundo abierto también nos ofrece distintas posibilidades y una gran libertad de elección en lo que a misiones se refiere. Por ejemplo, los jugadores podrán decidir si ir directamente a las batallas que componen la historia principal o dar un gran rodeo cumpliendo objetivos secundarios pero que medrarán en las fuerzas enemigas, algo que podremos conseguir localizando a los emisarios rivales o saboteando las provisiones en una incursión nocturna. También será posible buscar atalayas desde las que visionar las zonas más cercanas y dar con los oficiales del otro bando y atacarlos.

En cuanto a las misiones principales, no solo tendremos que acudir a la batalla y repartir leña, algo común en los Musou. También tendremos que cumplir con algunas tareas preparatorias, como por ejemplo conseguir unas hierbas con las que fabricar una pócima que cure a uno de nuestros soldados. En sentido, merece la pena hablar del crafteo, el cual nos ayudará a conseguir materiales muy importantes como la madera o el hierro que posteriormente podremos utilizar para fabricar amas u otros objetos de ayuda en combate.

Aunque por supuesto, si contamos con un buen botín de oro, podremos saltarnos el crafteo y acudir directamente a los mercaderes para obtener nuevos objetos. Algo que también se extiende a la compra de caballos, los cuales resultan muy útiles en este juego si tenemos en cuenta el tamaño del mapa. Las visitas a estos puestos de comercio también resultan muy interesantes en tanto que en ellos podremos mejorar nuestro equipo por ejemplo añadiendo gemas que doten a las armas de un poder especial. También en estas localizaciones podremos crear objetos con las materias primas recolectadas en nuestro viaje.

En definitiva, puestos como el del herrero o el del comerciante de medicinas serán imprescindibles antes de iniciar una batalla para asegurarse de que tenemos el equipo necesario para sumergirnos en este combate. Para poder fabricar objetos más poderosos tendremos que encontrar distintos pergaminos, algo que lograremos al cumplir con las misiones principales del juego o derrotando a enemigos concretos.

Siguiendo con la preparación de nuestro personaje para la contienda, también hay que hablar de la posibilidad de comprar nuestra propia casa. Una opción que nos facilitará la preparación de diversas comidas con las que recuperar salud si nos vemos en un aprieto durante nuestras batallas. También podremos personalizar esta morada adquiriendo diversos muebles que abarcan desde jarrones hasta cocinas o camas en las que descansar. Estas localizaciones también servirán para estrechar lazos con potenciales aliados ya que podremos enviar invitaciones a una sesión de té a otros personajes y de esta forma ganarnos su confianza. Algo curioso ya que en ocasiones veremos llegar a dichos nobles en vestimentas informales o con sus trajes de gala, todo ello según la confianza que tengan con nosotros.

En cuanto al sistema de combate, si conoces la saga Dynasty Warriors ya sabrás de qué va el tema. Estamos de nuevo ante un “machaca botones” que nos permitirá tres tipos de ataques distintos. Por un lado los golpes simples, que nos permitirán encadenar combos y causar cada vez más daño en los rivales, por otro lado los envites encaminados a romper la defensa del rival y dejarlos indefensos, además de noqueados temporalmente, para aprovechar, y la habilidad especial de nuestro personaje que se obtendrá rellenando la barra de energía. También será posible combinar todos estos movimientos con habilidades como el salto para atacar desde el aire, o tras realizar un contrataque.

Por supuesto, se mantiene la dinámica del 1 contra 1000 en la que dentro del campo de batalla pelearemos con numerosos enemigos. La solución es sencilla, pulsa el botón de ataque tantas veces como sea posible hasta que no quede ni uno o comiencen la retirada. Dentro de esta contienda nos encontraremos con diversos rivales, desde los soldados rasos hasta los capitanes que serán algo más duros, o personajes principales que actuarán a modo de jefes.

En resument, Dynasty Warriors mantiene la esencia de toda la saga. Estamos ante un Musou de los que hemos conocido. Pero en esta ocasión se abren las puertas a un mundo abierto que nos dota de mayor libertad de decisión y más cosas por hacer en un mapa inmenso. La acción sigue presente en esta novena entrega y ante nosotros se abre un camino con el que Koei Tecmo parece quiere definir el futuro de la franquicia.