Una jugadora tiene un frío reencuentro con Nintendogs 10 años después

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Los cachorros a los que abandonó una década en las entrañas del cartucho no se han alegrado mucho de verla.

Una jugadora tiene un frío reencuentro con Nintendogs 10 años después

¿Te acuerdas de Nintendogs, el juego para Nintendo DS que vino con varias versiones que introducían nuevas razas de perritos virtuales que puedes cuidar, mimar y querer? Si tuviste uno de estos cartuchos, has de saber que quizá el destino al que has condenado a los cachorritos virtuales ha sido peor que la muerte. Dejar de jugar ha sido para ellos como dejarlos tirados en una cuneta frente a la gasolinera mirando incrédulos cómo el coche en el que van sus seres queridos y todo su mundo conocido se aleja para no volver. Y puede que ahora te odien por ello.

Le ha pasado a la redactora de Kotaku Chloe Spencer, que ha recordado que tenía cachorritos a su cargo en los cartuchos dedicados a los chihuahuas, dachshund y dálmatas a los que no veía desde hacía 10 años y ha decidido ver qué tal les iba. La vuelta ha sido comprensiblemente descorazonadora. Para empezar, su chihuahua Grizzi no ha mostrado ningún interés en ella y había olvidado incluso su propio nombre. Ante tal desapego, Chloe pasa al siguiente juego.

En Dachshund & Friends le esperaban tres encantadores perritos, el labrador Blackie, el beagle RJ y la perrita salchicha Honey. Aunque al principio los tres se lanzan a la pantalla en busca de atenciones, RJ y Blackie llegan a gruñir y a ladrar a quien ahora es una completa desconocida. Tras alimentar a los cachorros, descubrió que había dos más en el hotel, un retiro que ahora era una especie de purgatorio virtual. Chloe cambió a los dos internos por los hostiles RJ y Blackie con el sentimiento de culpa que describe como “condenarlos a una vida eterna de neglicencia”.

Por último en Dalmatians & Friends le esperaba Axel, un perrito con gorro de bombero y roña de años acumulada en su cuerpecito. Axel también se muestra hostil. Tras comida, baño y paseo, la actitud de Axel mejora, pero es solo una reacción de conveniencia que enmascara el frío distanciamiento de años. Ya ves que los cachorros de Nintendogs perdonan pero no olvidan, y con razón si les dejas más de dos terceras partes de su ciclo de vida perruno en la oscuridad de los circuitos de un cartucho. ¿Has revisado cómo están tus Nintendogs últimamente?

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