OPINIÓN: Los videojuegos nos consumen

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Hoy dedicamos nuestro artículo de opinión a reflexionar sobre la tendencia que cada vez más nos “obliga” a dedicar decenas de horas a los videojuegos.

Los videojuegos son nuestro gran hobby y pasión, y asumimos que si tú has llegado hasta aquí estás en la misma situación que nosotros. Algunos jugadores deciden dedicar todo su año a un par de juegos con los que se divierte y que no tienen fin (League of Legends y el nuevo FIFA, por ejemplo), mientras que otros prefieren completar el mayor número de experiencias posibles a lo largo de un mismo año para sentirse realizado y poder disfrutar de multitud de propuestas distintas.

Si tu caso es el segundo estás en nuestra misma situación y en un problema verdaderamente grande. Desde la llegada de la actual generación de consolas hace ya más de cuatro años se ha producido una tendencia muy evidente: aprovechando la tecnología a su disposición, los desarrolladores han optado por ofrecernos videojuegos más grandes, más detallados y más llenos de cosas que hacer. Hasta aquí todo bien.

El “problema” es que un enorme número de videojuegos triple A que se lanzan últimamente nos “obligan” a dedicar cincuenta o en ocasiones incluso cien horas para poder terminarlos como es debido. Vamos a hacer un repaso por algunos ejemplos tan solo del año 2017. Toma aire. The Legend of Zelda: Breath of the Wild, Horizon: Zero Dawn, Destiny 2, Assassin’s Creed: Origins, NieR: Automata, Nioh, Mass Effect: Andromeda, La Tierra-Media: Sombras de Guerra, Persona 5, Xenoblade Chronicles 2 o Ghost Recon: Wildlands.

Solo con engancharte a un par de estos juegos ya habrás consumido muy probablemente dos ó tres meses del año. ¿Ves ahora por qué decimos que es un problema? A medida que crecemos se nos hace más y más difícil dedicarle muchas horas a los videojuegos debido a las obligaciones profesionales, personales o familiares, por lo que enfrentarnos a tantas aventuras que se completan en decenas y decenas de horas es todo un inconveniente. Y esta tendencia no hace más que crecer día tras día.

Si echamos un vistazo a lo que tiene que lanzarse durante el presente 2018 te darás cuenta de que volvemos a estar en las mismas. Monster Hunter: World, Far Cry 5, Ni No Kuni 2: El renacer de un reino, Red Dead Redemption 2, Anthem, Days Gone, Kingdom Come: Deliverance, State of Decay 2 o Code Vein son solo algunos ejemplos. Muchos dirán que el invertir muchas o pocas horas a un título es decisión propia, pero lo cierto es que muchos otros sí nos obligan realmente a hacerlo.

Por ejemplo, si no dedicas muchas horas a completar misiones secundarias en Assassin’s Creed: Origins no puedes subir de nivel, y si no subes de nivel no puedes avanzar en la trama principal, pues el juego se torna casi imposible. Lo mismo ocurre con otros muchos de los videojuegos que hemos comentado anteriormente, de modo que si queremos terminarlo no podemos ni siquiera centrarnos en la historia principal y dejarlo acabado en, como mucho, un par de decenas de horas.

Todo aquel que aún sea joven y tenga todo el tiempo del mundo para dedicarle a los videojuegos estará encantado con que el ocio electrónico ofrezca cada vez experiencias más extensas y profundas, pero muchos de nosotros estamos incluso cansados con esta insostenible tendencia al alza que cada vez nos permite terminar menos juegos a lo largo de un año. La solución (al menos, la mía) es desengrasar con experiencias cortitas y que exijan muy poco a nivel jugable de vez en cuando.

Precisamente por todo lo que está ocurriendo duele todavía más que un proyecto como el Star Wars de Visceral Games se cancele, algo que seguirá pasando con videojuegos para un solo jugador que pueden completarse en una decena de horas. Valorando su tiempo libre cada uno debe decidir a qué le puede dedicar tiempo y a qué no, pero en mi caso particular cada vez se me hace más difícil jugar a todo lo que quisiera. ¿Cuál es tu caso? Cuéntanoslo a través de la caja de comentarios.