OPINIÓN: Ports y la ley del mínimo esfuerzo

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Dinero fácil a expensas de una mala experiencia de juego. ¿Debemos aceptar esta tendencia o actuar en consecuencia?

"¡Menudo sorpresón, Square Enix acaba de lanzar Chrono Trigger en Steam! Por fin puedo jugarlo en PC, y encima en castellano. Voy a descargarlo ya". Esa fue mi primera reacción el pasado 27 de febrero cuando descubrí que uno de los RPG que me marcaron como jugador llegaba por total sorpresa al catálogo digital de Valve, con las mazmorras y contenidos adicionales que puso sobre la mesa la versión de Nintendo DS. Parecía el paquete perfecto; pero, cuando lo descargué y vi lo que tenía en su interior, la ilusión tardó décimas de segundo en irse al garete.

La compañía nipona ha llevado la adaptación de móviles al PC sin pudor alguno, dejando textos e interfaz propias de una pantalla táctil e introduciendo, además, una serie de submenús y ventanas propias de un desarrollo amateur. Evidentemente, la dejadez es algo que refleja sin miedo, y con la certeza de saber que, dado el nombre que posee, muchos caerán y pagarán esos 15 euros que, en vez de saber a gloria, saben a bilis.

Puede parecer un caso aislado, pero ayer mismo os hablábamos de Devil May Cry HD, la adaptación del primer juego de la saga que aterrizaba en PC de forma gratuita para los usuarios de Twitch Prime. La obra con la que Dante se estrenó ha resultado estar cargada de problemas técnicos que hacen casi imposible jugar (salvo que te guste manejar a TurboDante) debido a una velocidad por encima de lo recomendado, amén de otras carencias visuales y sonoras. 

Si seguimos echando la mirada atrás, sobre todo a estos últimos años, vemos que estos problemas son algo más que habitual (Capcom y su extraño lanzamiento de Mega Man Legacy Collection en Switch, Dark Souls en PC...). Las compañías, salvo excepciones están demostrando una total falta de interés por esforzarse en realizar adaptaciones que realmente valgan la pena. ¿Por qué?

Al usuario, estrategias de este tipo no hacen más que perjudicarle, hasta el punto de rechazar la compra de ports. A la compañía, parece suponerle una muy buena forma de ganar más a cambio de poco. Sin apenas esfuerzo por llevar un título de una plataforma a otra, logran venderlo a precio de novedad, o algo más reducido, para engrosar sus arcas sin haber tenido que realizar una excesiva inversión en la reprogramación y la adaptación.

Pero, ¿realmente vale la pena?, ¿vale la pena hacer un esfuerzo, por mínimo que sea, para lanzar algo así al mercado? Es evidente que hay casos y casos; que lo que en algunas ocasiones se achaca a la vagancia y la dejadez puede ser simplemente el resultado de una trastada en el desarrollo, de un tiempo bastante problemático en el que el estudio ha hecho lo posible, pero no ha estado a la altura. De todas formas, y de ser así, ¿por qué no aplazar un lanzamiento? No sería la primera vez que somos testigos de algo así, ni tampoco la que ponemos el grito en el cielo por ello. Cuando se piensa en frío tiene lógica: es mejor esperar para conseguir algo bueno que no hacerlo y recibir algo malo.

Lo que no es discutible, sin embargo, son esta suerte de lanzamientos sorpresa que solo buscan generar dinero de forma rápida y sencilla. Esos productos que llegan amparados en la nostalgia para hacer caja con algo que dista de tener un nivel de calidad mínimamente aceptable por el público.

Por eso, lo que no debemos permitir es pasar por el aro de este tipo de propuestas. A veces es difícil decir que no, sobre todo cuando nos ponen por delante adaptaciones de obras de culto, de las que son capaces de trascender durante los años. Estos cantos de sirena son demasiado tentadores, pero luego tienen el doble filo de llevarnos a una brutal decepción.

No son los que más, pero sí que están aumentando en frecuencia y apuntan a convertirse en toda una costumbre si no se hace algo para frenarlos. Aunque solemos mirar mucho a las compañías cuando algo sale mal, sobre todo cuando se dan casos como el de Chrono Trigger, los consumidores, o más bien, los jugadores tenemos también un papel de peso en todo esto. Y ese mismo el que debemos saber desempeñar para que estas situaciones no vuelvan a repetirse.